Sánchez Mato: “No somos gestores, venimos para derribar el sistema”

Original

Carlos Sánchez Mato, esta tarde, durante la clausura de la Asamblea de IU Madrid Ciudad. SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

La II Asamblea de IU Madrid Ciudad, celebrada hoy, ha servido para calibrar el grado de profundidad de la brecha que existe actualmente en el seno de Ahora Madrid. El partido instrumental que gobierna la capital cerró el año con el terremoto político que supuso la división entre Podemos y el resto de familias políticas que lo integran tras la aprobación del Plan Económico Financiero (PEF) y el posterior cese de su principal autor, el concejal del ramo, Carlos Sánchez Mato, que se ausentó de la votación del mismo.

Sánchez Mato, militante de Izquierda Unida, es considerado como uno de los ediles más díscolos del Gobierno que encabeza la alcaldesa, Manuela Carmena, y el respetable que casi llenaba el auditorio del Centro Cultural Eduardo Úrculo, en el distrito de Tetuán, estaba expectante por saber qué diría tras su cese y después de que la delegación de IU en la capital aprobara seguir confluyendo en Ahora Madrid.

«En la última etapa he llorado un poquito», comenzaba su intervención Sánchez Mato, que lanzó algunas pullas a sus compañeros de coalición ante la presencia de otros de los que se opusieron a la aprobación del PEF, como el tercer teniente de alcalde, Mauricio Valiente, y Yolanda Rodríguez, ambos de IU, y las también concejales Montserrat Galcerán y Rommy Arce, pertenecientes Ganemos. «No nos vale de nada que no gobierne el PP pero lo hagan sus políticas, a través del PSOE o de nosotros», apuntaba el concejal presidente del distrito de Vicálvaro, y desde hace una jornada también de Latina, tras ser aclamado por el público, en pie y al grito de «¡Sí se puede!».

En ese sentido, y «sin desmerecer a las compañeras», el edil ha hecho hincapié en el papel de IU dentro de Ahora Madrid, que pasa por «teñir de rojo» sus políticas. Sobre esto, dejó claro que el partido liderado por el diputado Alberto Garzón no estaba en política para gestionar. «Nosotros no somos gestores, venimos a hacer política para derribar el sistema», avisó.

«Teníamos un hueco, lo tenemos y lo vamos a tener. IU va a tener un espacio en las confluencias», aseguraba el concejal no sin advertir que «los principios» no se los iban a «arrebatar ni Montoro ni nadie», en otra posible alusión a algunos de los miembros del equipo de Gobierno que decidieron plegarse ante los requisitos que pedía el ministro de Economía para dejar de intervenir las cuentas municipales.

Mato no ha escurrido el bulto al explicar que aunque «el conjunto del Gobierno -en referencia al municipal- ha decidido apostar por las clases populares, ha habido problemas de táctica que han generado divergencias». Sin embargo, a continuación indicaba que por separado IU tiene poco que hacer si quiere gobernar y ser decisivo. «No vamos a ir solos a transformar la realidad. Debemos ser flexibles en la táctica, pero inflexibles en los principios», ha concluido antes de desear a los presentes, puño en alto, «¡Salud y república!».

Tras el varapalo de la aprobación del PEF y el cese de Mato, la estrategia de IU para las elecciones de 2019 pasa, por tanto, por seguir apostando por la confluencia con el resto de fuerzas políticas a la izquierda del PSOE. Algo que no se tenía del todo claro antes de aprobar el texto de hoy, ligeramente modificado a través de algunas enmiendas, pero que recogía que «la estructura de Ahora Madrid como partido instrumental se ha mostrado inoperante y poco democrática».

Ángel Guillén, coportavoz de IU Madrid Ciudad junto a Lourdes Gómez, explicaba a este diario que el balance que hace IU sobre Ahora Madrid «en general, ha sido bueno», pero que su formación discrepa en algunos elementos como el propio cese de Mato y la decisión de aprobar el PEF, que «se tomó aceleradamente, porque había mucho recorrido legal» y «sin consultar a las bases».

Por ello, ha pedido a cambio de seguir apostando por la confluencia de cara a las elecciones municipales previstas para 2019 que el partido instrumental que gobierna la capital «vuelva al espíritu fundacional». Esto pasaría por un programa participativo, primarias abiertas y una representación ponderada de todas las fuerzas que conformarán la coalición.

También puede interesar

Dejar un comentario